Melanoma juvenil: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Melanoma juvenil - una neoplasia benigna, una especie de nevo mixto que aparece en los primeros años de vida o en la adolescencia y que transcurre de manera asintomática. Es una pápula de color rosa-rojo o amarillo-marrón con límites claros y consistencia diferente. Se localiza con mayor frecuencia en la cara, con menos frecuencia en la piel de las extremidades, en las etapas iniciales crece rápidamente, luego se detiene el crecimiento. El melanoma juvenil se diagnostica sobre la base de los resultados de un examen histológico que revela características características de la formación y excluye más tumores potencialmente mortales. El tratamiento es quirúrgico, el nevo se extirpa, generalmente con un láser.

  • Causas del melanoma juvenil
  • Clasificación y síntomas del melanoma juvenil
  • Diagnóstico y tratamiento del melanoma juvenil
  • Melanoma juvenil - tratamiento

  • Melanoma juvenil


    melanoma Sin embargo, en 1948 la patóloga estadounidense Sophie Spitz determinó la estructura de la estructura del nevo, lo que explica su segundo nombre, el nevus Spitz (Spitz). La tasa de incidencia general es de aproximadamente 15 casos por cada 100000 personas de todos los grupos de edad. Se observa en la mayoría de los casos en niños de 3 a 15 años. Menos común en adolescentes mayores y adultos, el 10% de los pacientes son desde el nacimiento.

    Como todo tipo de nevos combinados, es una entidad benigna. Los casos de malignidad son raros, pero en los últimos años, el número de formas atípicas con características morfológicas y localización inusitadas es cada vez mayor, más frecuentes con nevos múltiples de Spitz (1-2% del número total de casos). Los neoplasmas atípicos son más propensos a degenerar en melanoma, lo que proporciona un aumento en la relevancia del melanoma juvenil en pediatría. Junto con esto, las tácticas de tratamiento también están cambiando, lo cual es cada vez más radical. Las técnicas quirúrgicas también se están mejorando.

    El pediatra puede sospechar un melanoma juvenil benigno basado en la edad del niño, el tamaño de la neoplasia de hasta 10 mm, los límites claros y la ausencia de ulceración. Sin embargo, incluso estos signos no excluyen por completo el melanoma maligno. Para hacer esto, es necesario un examen histológico para determinar la composición celular del nevo, así como las características específicas de las células.

    Para el melanoma juvenil es característica la estructura celular en forma de huso, mientras que las células se encuentran en filas verticales. Más raramente el nevo está representado por células epitelioides que tienen una cantidad de núcleos con una localización característica cerca de la membrana celular, en lugar de en el centro. Las células en sí mismas pueden tener solo un pequeño grado de atipismo. No se observan procesos mitóticos, a diferencia de las neoplasias malignas, en las que se observa división celular activa. Los límites de la educación están claramente diferenciados. Con diascopy, el melanoma juvenil irradia de la misma manera que las capas sanas de la piel.

    Los expertos continúan debatiendo sobre la terapia. Por un lado, la malignización ocurre raramente, por lo tanto, solo la observación regular y el examen histológico pueden considerarse medidas necesarias. Por otro lado, los métodos modernos de cirugía hacen que sea fácil deshacerse del melanoma juvenil. Se recomienda que esto se haga antes de la pubertad, ya que es durante este período que se observa el mayor porcentaje de malignidad de las formaciones. La operación es realizada por un láser quirúrgico. Las afecciones obligatorias son la escisión completa con una hendidura del tejido modificado a 10 mm de cada lado. En este caso, no hay recurrencia. El pronóstico es favorable.