No todas las bacterias útiles se pueden atribuir al probiótico

Hoy en día, el término "probiótico" se utiliza con tanta frecuencia que un grupo internacional de expertos decidió examinar de nuevo qué son realmente los probióticos.

La mayoría de los estudios modernos de probióticos se centran en el estudio de ciertos tipos de bacterias que pueden tener un efecto beneficioso en la salud humana. Recientemente, un equipo internacional de investigadores revisó la evidencia científica para el uso de microorganismos probióticos y concluyó que la mayoría de las cepas de dichas bacterias mantienen la salud del sistema digestivo.

Sin embargo, la evidencia de que los probióticos son beneficiosos para otros órganos y sistemas del cuerpo humano no se ha recopilado lo suficiente, o los resultados de los estudios pertinentes no han sido tan convincentes. Por ejemplo, muchos estudios han demostrado que diferentes probióticos pueden afectar la función inmune de diferentes maneras. Pero dado que las funciones del sistema inmune son increíblemente diversas, es muy difícil determinar los beneficios de ciertos probióticos.

Los investigadores también recomendaron limitar el uso del término "probióticos". Incluso si la especie de bacteria tiene un potencial de curación, no debería estar indicada como un probiótico hasta que se demuestre su eficacia en los estudios. En primer lugar, se refieren a muchos tipos de bacterias contenidas en yogures o kéfir (y otras bebidas de leche agria). Según los científicos, será más apropiado llamar a estos productos "fuentes de culturas vivas" y no fuentes de probióticos.