Hipermetropía: los principales irritantes ambientales

Además de varias medidas destinadas a corregir la vista (alternancia de descanso y trabajo, ingesta de vitaminas, nutrición adecuada, etc. ), con hipermetropía es necesario proteger los ojos de la irritación. A menudo los irritantes son: luz brillante e iluminación inadecuada, así como factores ambientales nocivos: gases de escape, polvo, humo.

Luz brillante e iluminación.

En pacientes con hipermetropía, puede aparecer intolerancia a la luz brillante. Este fenómeno se llama asthenopia acomodativa. Cuanto mayor es el grado de hipermetropía, la astenopía acomodativa más pronunciada.

En general, el régimen de iluminación juega un papel muy importante en la prevención y corrección de la hipermetropía. La iluminación en el hogar o el lugar de trabajo debe seleccionarse adecuadamente: no brillante, no oscura, relativamente uniforme y, lo más importante, cómoda para los ojos. Una luz demasiado brillante deslumbrará, demasiado oscura conducirá a un esfuerzo excesivo, fatiga de los músculos oculares. El sobreesfuerzo de los músculos del ojo depende directamente de la calidad de la función visual. La transición de una mirada de una luz más clara a una más oscura proporcionará una incomodidad particular al analizador visual. Se recomienda usar tanto la luz superior como la lámpara de mesa.

También debe evitar una estadía prolongada en la computadora o mirar televisión en la oscuridad, observar el modo de operación correcto y los principios de ergonomía del lugar de trabajo. Letal para la visión es leer en posición prona o en el transporte. Esta situación presupone un sobreesfuerzo rápido de la función visual, ya que el ojo tiene que adaptarse al libro todo el tiempo utilizando la función de acomodación. Y, después de todo, el aparato de acomodación con hipermetropía sufre antes que nada.

Impacto negativo del medio ambiente de la gran ciudad.

Nuestros ojos están constantemente expuestos a los efectos nocivos del humo (incluidos los cigarrillos), la luz dispersa, el polvo, los gases de escape de los vehículos y el aire seco. Estos factores ambientales afectan negativamente a nuestro sistema visual sensible. Bajo la influencia de sustancias tóxicas, se produce daño al nervio óptico y la retina, el ojo y los párpados se irritan.

Dado que el hombre moderno no puede evitar por completo los factores ambientales negativos de una gran ciudad, uno debe preparar sus ojos para la protección contra estos factores dañinos, especialmente si la visión no es ideal. En primer lugar, es necesario mantener el modo correcto de descanso y trabajo, comer equilibrado, llevar un estilo de vida correcto y cumplir con reglas simples de higiene de la vista, para que el problema no empeore. También es deseable someterse regularmente a un examen en un oftalmólogo.